Translate

domenica 28 febbraio 2016

Diritti Umani e Diritti Civili, una sfumatura linguistica?

Fonte: El Nuevo herald

CUBA

FEBRERO 28, 2016 9:10 AM
Kerry prepara un viaje a Cuba para elevar el diálogo sobre derechos humanos
Legisladores republicanos presionaron a Kerry para que citara avances en derechos humanos en Cuba
Según CCDHRN, en enero hubo al menos 1,414 detenciones por motivos políticos en la isla
Esta sería la primera ronda formal del diálogo de derechos humanos


WASHINGTON 
El secretario de Estado, John Kerry, viajará pronto a Cuba para potenciar el diálogo sobre derechos humanos, el tema más espinoso en la nueva relación, y allanar el camino para la visita de Barack Obama en un momento de fuertes críticas republicanas sobre la represión en la isla.
Kerry, que en agosto pasado se convirtió en el primer secretario de Estado en visitar Cuba en 70 años, dijo esta semana que podría regresar a la isla “en una semana o dos, para tener un diálogo de derechos humanos”.
El anuncio llega poco después de que la Casa Blanca anunciara que Obama viajará a Cuba los días 21 y 22 de marzo, y es sorprendente por el hecho de que Kerry decida asumir el liderazgo de un diálogo que hasta ahora había encabezado uno de sus subordinados, el subsecretario de Estado Tom Malinowski.
“Enviar a Kerry para liderar la delegación estadounidense en el diálogo sobre derechos humanos en La Habana demuestra la importancia que el presidente Obama da a ese tema”, dijo un experto en Cuba en la American University, William LeoGrande.
Para Michael Shifter, presidente del centro de estudios Diálogo Interamericano, la visita de Kerry refleja un deseo de “apaciguar a aquellos que exigen una posición más fuerte en este asunto”.
En cuatro audiencias ante el Congreso esta semana, varios legisladores republicanos presionaron a Kerry para que citara avances en derechos humanos en Cuba, denunciaron que la situación ha empeorado desde el establecimiento de relaciones diplomáticas y criticaron que Obama planee viajar a la isla a pesar de ello.
Según la disidente Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), en enero hubo al menos 1,414 detenciones por motivos políticos en la isla, una de las cifras mensuales más altas de la última década.
“Me gustaría ir al mismo oculista que usted, porque las gafas de color de rosa (con las que mira a Cuba) son increíbles”, espetó a Kerry el jueves la congresista republicana de origen cubano Ileana Ros-Lehtinen, que denunció los “masivos arrestos” en la isla. 
Su compañero de partido Mario Díaz-Balart recordó el miércoles que, en una entrevista con el portal Yahoo el pasado diciembre, Obama dijo que no tendría sentido visitar Cuba si ese país va “hacia atrás” en cuanto a las libertades para el pueblo cubano.
“Y bajo cualquier medida objetiva, el régimen de los Castro no ha mejorado su historial de derechos humanos”, subrayó el congresista.
Según LeoGrande, sin embargo, “la atención de alto nivel que se le está dando al diálogo sobre derechos humanos” que encabezará Kerry “es la forma que tiene la Administración de refutar las críticas” de que ha “ignorado” ese área en el proceso de deshielo.
                               ------------------------------------------------------
È evidente che l’inglese che si parla negli Stati Uniti è una lingua diversa da quelle che si parlano in altre parti del mondo, italiano compreso. Strano però che molti media riportino le traduzioni letterali e non quelle del proprio idioma nazionale. Nel caso specifico è comprensibile trattandosi di un giornale nordamericano, seppure in lingua spagnola. Ma molti altri organi internazionali di stampa non sono diversi.
Secondo l’inglese parlato, e scritto in USA, i bombardamenti indiscriminati anche su obbiettivi civili e ospedali servono a “portare la democrazia, la pace e la libertà” nei paesi sottoposti a dittature che non sono di loro gradimento. Così come i “Diritti Umani” vengono scambiati o mescolati, secondo convenienza, con i “Diritti Civili”. Si equipara la libertà di espressione, per esempio, col diritto alla vita, la salute, il lavoro, la casa e l’istruzione.
Non c'è dubbio che anche i Diritti Civili devono essere rispettati, specialmente quando son accompagnati dai "doveri" civili dei cittadini, ma chiamiamo le cose per il loro nome! 
Quali sono i Diritti Civili e quelli Umani? Quelli di cui godono i prigionieri di Guantanamo? Non per la detenzione, in molti casi comunque arbitraria e ingiustificata, ma per il trattamento inferto, siano colpevoli di atroci misfatti o meno.


E questi come li chiamiamo?

Sempre dal Nuevo herald

CUBA 
FEBRERO 27, 2016 8:56 PM
Familia cubana lleva detenida un año en Base de Guantánamo
El disidente Adalberto Pérez Reina, su esposa y dos hijos pequeños se encuentran en la Base Naval desde febrero o marzo del año pasado
Esperan ser procesados para recibir asilo en un tercer país
Agencias gubernamentales no han explicado por qué ha tardado tanto el proceso

NORA GÁMEZ TORRES
ngameztorres@elnuevoherald.com
La Base Naval de Guantánamo no solo alberga a presuntos terroristas. Un opositor cubano lleva casi un año junto a su esposa y sus dos hijos en un centro para inmigrantes en esa instalación, en espera de obtener refugio en un tercer país.
Adalberto Pérez Reina, miembro del opositor Partido por la Democracia “Pedro Luis Boitel”, su esposa y dos niños pequeños se encuentran en la Base Naval de Guantánamo presuntamente desde finales de febrero o inicios de marzo del 2015, tras ser interceptados cuando intentaban llegar por vía marítima a los Estados Unidos, confirmó desde Matanzas, Cuba, el disidente Félix Navarro.
Navarro coordina las actividades de esa organización en Matanzas y dijo que Pérez Reina asistió a una reunión el 21 de febrero “y ya no estuvo más”. Navarro, quien mantiene comunicación telefónica con Pérez Reina, dijo que este había intentado salir del país en otra ocasión.

“Era uno de nuestros ejecutivos en Perico [un pueblo de Matanzas] y era uno de los hombres en la primera línea de acción”, señaló, al referirse a la participación del opositor en múltiples protestas en la ciudad de Colón, como respuesta a la represión de la policía contra las Damas de Blanco. “Cuando no llegaba, era porque lo arrestaban a la salida de su casa. Es un hombre joven pero con mucha decisión para colaborar con los que luchamos dentro de Cuba”, agregó.
Su última comunicación telefónica fue este lunes.
La estancia de Pérez Reina y su familia en Guantánamo tiene que ver con eventos que ocurrieron hace una década.
Como resultado de la crisis de los “balseros” en 1994, un éxodo masivo en el que miles de cubanos fueron a parar a Guantánamo, EEUU implementó la política de “pies secos-pies mojados”, por la cual las personas que son interceptadas en el Estrecho de la Florida por la Guardia Costera estadounidense son deportados a Cuba. Sin embargo, cuando algún cubano declara temer ser perseguido a su regreso, un oficial del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) lo entrevista para determinar si en ese caso existe un “temor creíble” que justifique una petición de asilo. 
Pero según esa política migratoria, incluso aquellos que pueden demostrar tener motivos para solicitar asilo, no pueden ser trasladados a Estados Unidos. La solución es la búsqueda de un tercer país que los acoja. En este caso, la búsqueda ya ha demorado un año.
Según Navarro, Pérez Reina le comunicó que estaba “a punto de salir de la Base para un tercer país. Creo que es Australia”, dijo.
En el pasado, otros cubanos con petición de asilo en Guantánamo han sido trasladados a países como Honduras, Costa Rica y Hungría, según comentó el activista Ramón Saúl Sánchez. Sánchez dijo que Pérez Reina formaba parte de un grupo de 9 personas que estaban detenidas en Guantánamo, pero el Nuevo Herald no pudo confirmar esta información con las autoridades estadounidenses.
Interrogado sobre el caso, un vocero de la Base Naval de Guantánamo refirió las preguntas sobre este caso hacia el Distrito séptimo de la Guardia Costera en Miami y el Departamento de Seguridad Interna (DHS). Por su parte, la vocera de la Guardia Costera también declinó comentar y redirigió las preguntas hacia USCIS. Finalmente, una vocera de USCIS dijo que esa agencia no puede comentar sobre casos de asilo.
La oficina de la congresista por la Florida Ileana Ros-Lehtinen no comentó sobre este caso particular pero explicó que las oficinas de varios congresistas cubanoamericanos pueden proveer información a familiares de los cubanos retenidos en Guantánamo, si estos lo solicitan. No está claro si Pérez Reina tiene familiares en los Estados Unidos.
De acuerdo con una publicación del Join Task Force de Guantánamo, los migrantes cubanos interceptados en el mar u otros que arribaron solicitando asilo, viven “en instalaciones para migrantes en la Base. Usualmente trabajan en la Base mientras están esperando el procesamiento”.
Navarro dijo que los hijos de Pérez Reina recibían clases allí y el opositor se habría quejado bromeando que los niños hablaban ya “casi todo el tiempo en inglés”.
Obama presentó un plan para cerrar Guantánamo esta semana e inmediatamente miembros del Congreso presentaron una ley para bloquear la inicitiva. Algunos, como el congresista Mario Díaz-Balart, temen que la medida sea el preludio a una posible devolución del territorio a Cuba.
La Base cuenta actualmente con una población de 6,000 personas, un tercio de la cual es personal militar.
Nora Gámez Torres: @ngameztorres






Dizionario di mare per lupi di terra

ALBERO DI GABBIA: cresce coi diritti umani e animali (Base americana di Guantanamo, giardini zoologici)

sabato 27 febbraio 2016

Dizionario del mare per lupi di terra

ALBERO DI BOMPRESSO: cresceva con quello di Sofro e Pietrostefano

venerdì 26 febbraio 2016

Dizionario di mare per lupi di terra

ALBERO DI MEZZANA: cresce nei giardini delle maitresses

Volare, oh, oh!

Anche altre due grandi compagnie aeree nordamericane , sulla scia della Delta, hanno presentato la domanda per operare su Cuba: la North West Airlines e la American Airlines. Quest'ultima sta già operando da tempo, con i charter, ma vuole entrare a tutti gli effetti sul relativamente piccolo, però succoso, mercato commerciale del corto e medio raggio fra gli Stati Uniti e Cuba, con possibilità di estensione a collegamenti verso altre destinazioni.
Per il momento si attende e per i residenti a Cuba, anche stranieri vi è la possibilità, prima esclusa, di utilizzare i voli charter che in 40 minuti uniscono l'Avana a Miami o alcune altre città del Nord America, ovviamente con tempi più lunghi a seconda della città di destino.
Personalmente, se i voli commerciali non iniziano presto, continuerò a viaggiare via Isole Cayman che seppure con un viaggio più lungo e lo scalo intermedio (4 ore per l'andata e poco meno per il ritorno), risulta essere la scelta migliore per qualità e prezzo anche per la possibilità di trasporto bagagli.

giovedì 25 febbraio 2016

Gennaio turistico a Cuba

In continua crescita il trend turistico a Cuba. Nel mese di gennaio di quest’anno sono state registrate 400.000 presenze. Come sempre in testa il Canada seguito...dall’Italia in crisi e poi dagli Stati Uniti. Niente male per un Paese in cui è vietato il turismo tradizionale a Cuba. 

Kerry torna a Cuba

Il Segretario di Stato nordamericano, John Kerry, ha annunciato un suo ritorno a Cuba in vista dell’annunciato viaggio di Barack Obama. Ha dichiarato che durante il suo soggiorno, fra l’altro, si parlerà di “dirirtti umani”. Saranno quelli dei nativi negli Stati Uniti? o dei cosiddetti, ipocritamente, afroamericani? Oppure quelli di chi non ha mezzi per curarsi piuttosto quelli dei ragazzi che frequentano le scuole medie e medie superiori i cui genitori  sanno quando escono, ma non sanno se torneranno?


mercoledì 24 febbraio 2016

Addio a Ramón Castro Ruz

Ieri è deceduto, all'età di 91 anni, Ramón Castro Ruz, il primogenito della nidiata del "gallego" Ángel Castro e della creola Lina Ruz. "Mongo", come veniva affettuosamente chiamato si lamentava sempre, scherzosamente, perché la gente gli diceva che assomigliava moltissimo a Fidel e lui di rimando diceva che essendo il maggiore, se mai, era il fratello a somigliare a lui.
Dopo la vittoria della Rivoluzione, non si è più occupato di politica attiva. Durante la dittatura di Fulgencio Batista fu detenuto per la sua attività a favore dei movimenti clandestini, particolarmente il 26 di Luglio. La sua vita, da allora, è stata dedicata all'allevamento del bestiame da carne e da latte di cui era un vero Maestro. La tenuta di Valle Picadura, da lui diretta è sempre stata oggetto di visite di persone qualificate o anche da semplici turisti che potevano vedere i metodi di allevamento dei bovini, ma non solo.
Le sue ceneri verranno depositate nella casa di famiglia a Birán.

Scherza coi Santi, ma lascia stare internet

Sono fra i relativamente pochi “eletti” che hanno il privilegio da avere la connessione a internet in casa e a questo punto verrebbe da dire: “E non sei contento?” In parte lo sono certo, ma in gran parte mi sento preso in giro, per non usare parole più forti. Indubbiamente, al momento della stipulazione del contratto, il servizio, seppur limitato per le difficoltà oggettive era “accettabile”, sapendolo. Oggi è precipitato nel baratro. Si sapeva di non poter utilizzare servizi come “Skype” o “Youtube”, per esempio e la limitante dei siti nordamericani per l’aggiornamento del software di programmi installati o altri servizi specifici. Ma si poteva sopportare.
Con tutte le giustificazioni del caso date dal “bloqueo”, mi sembra che l’impresa monopolizzatrice che gestisce il servizio ci metta abbastanza del suo. Intanto non credo che la pessima qualità del servizio debba costare quello che costa a Cuba. Le tariffe?
220 ore al mese costano 60 pesos convertibili (in pratica dollari)
180 ore ne costano 50
100 ore hanno un costo di 30
A questo si aggiunge il costo della chiamata telefonica a tempo.
Non scendiamo a meno perché proprio sarebbero soldi buttati via, visti i tempi di connessione...quando c’è.
Qualche anno fa è stato agganciato un cavo sottomarino in fibra ottica, proveniente dal Venezuela che ha portato la banda larga sull’Isola. Che fine ha fatto?
Non credo che la capacità sia così limitata da poter essere usato solo per le linee strategiche, statali,dalle immobiliari o dagli alberghi che pagano somme incredibili per avere un server in grado di soddisfare i propri clienti con l’ADSL, peraltro di velocità ridicola anche nella scelta migliore.
I “leit motiv” ormai è il solito e se ha una parte di fondamento, non giustifica la politica di espansione delle linee “Nauta”, utilizzabili dai telefoni cellulari o dai punti Wi-Fi, pure a costi da strozzinaggio.
Allora, se ETECSA non è in grado di dare un servizio al minimo della decenza, almeno abbia il pudore di farlo pagare per quello che vale. Per essere onesti, bisogna riconoscere che circa un anno fa, i prezzi sono stati riaggiustati (forse la coscienza di qualcuno cominciava a farsi sentire), infatti con 60 CUC, prima, si avevano 80 ore al mese (sic!).
Qualche esempio delle gioie di “navigare” in bonaccia?
Quando ci si connette (inizialmente) alla velocità “standard’ di 45,3kbps, (quando si apre a 33 o 28 è meglio chiudere) al di la di una interminabile attesa per aprire qualsiasi home page, si scopre che poi non ci si può “muovere” all’interno del sito prescelto dopo un’altra interminabile attesa esce la scritta che “la pagina non è disponibile”. Nelle migliori e più fortunate sessioni, magari, si riesce a navigare con una brezza leggera, ma anche in questo caso con notevoli limitazioni. Faccio l’esempio di Face Book dove  conto diversi amici e conoscenti. Quando va bene riesco a leggere i post e quando va benissimo, dopo lunghi e frustranti tentativi, magari riesco a inserire la mia opinone. Impossibile introdurre immagini, ho provato con una di 21kb....NIENTE.
Caso straordinario il mio blog al quale riesco, dopo lunga attesa, ad accedere come amministratore e pubblicare qualcosa. Ogni tanto, ma proprio tanto, ho la fortuna di poter inserire anche le foto a complemento, ma il lavoro è tale che ho rinunciato.
Quando si ha il collegamento. Spesso succede anche questo: la connessione si interrompe improvvisamente senza apparente motivo e si rimane come dei fessi con la pagina “congelata”,  oppure prima...si sente una voce da disco che avvisa dell’impossibilità di acedere:
“il numero formato non è assegnato a nessun utente”
“appenda e riprovi fra qualche minuto, c’è congestione sulle linee”.
"linea telefonica occupata"
"segnale assente"
Guardando lo stato della connessione, quando c’è:
“connesso, ma senza accesso a internet”
“velocità di connessione 45,3k”...ma il contatore di byte rimane inesorabilmente immobile.
Ebbene, non sono certo un Santo, ma credo che la pazienza scapperebbe anche a Giobbe.
Purtroppo, con tutte le difficoltà che ci sono, rimane un mezzo del 21° secolo per poter comunicare, quando possibile, con amici e parenti. Anche la posta ha i suoi limiti...Sopra i 3/400kb impossibile ricevere e sopra i 150 impossibile spedire...
È anche vero che ho voluto la bicicletta...ma lasciatemi sfogare lo stesso, mentre pedalo.


martedì 23 febbraio 2016

Dizionario di mare per lupi di terra

ALBERO DI MAESTRA: cresce nei giardini delle insegnanti

lunedì 22 febbraio 2016

Preoccupazione per il viaggio di Obama a Cuba...


Fidarsi è bene...





Salute e cin cin, di Ciro Bianchi Ross

Pubblicato su Juventud Rebelde del 21/2/16

Lo scriba ha ricevuto diversi messaggi in relazione alla pagina del 7 febbraio (Bar avaneri). Bruno Emilio Rea e Gabriel M. Valdés si riferiscono al mojito, uno dei dieci classici tra i cocktail cubani, mentre Aníbal García e Modesto Reyes Canto ricordano dettagli interessanti circa alcuni dei bar citati nella cronaca citata, specialmente Dos hermanos e Sloppy Joe’s. Su quest’ultimo esercizio si estende un’altro lettore: Carlos Villanueva. Roberto Garaycoa e César O. Gómez López scrivono per dare la ricetta del cocktail Pepín Rivero che io non sono riuscito a trovare e che, mi dicono, appare nel libro Cocteles cubanos; 1.100 recetas en el tiempo, di José Alfonso castro, pubblicato con il marchio della Editorial Oriente. Un altro lettore, Manuel Rodríguez González, offre dettagli interessantissimi sul ferry tra Key West e l’Avana. Andiamo per parti.
Fernando G. Campoamor, storico del rum e autore di quel libro delizioso che è El hijo alegre de la caña de azúcar, diceva che il mojito era una derivazione del draque o drake, un “composto” che fino ben addentro al XIX secolo, fu molto richiesto nelle Antille. Campoamor aggiungeva che lo inventò un corsaro con questo nome, Francis Drake, e si elaborava con grappa. Aveva proprietà curative. Almeno, Ramón de Palma, scrisse nel suo romanzo El cólera en La Habana (1838): “io  mi bevo tutti i giorni alle undici un ‘draquecito’ e mi va perfettamente”. Per preparare il mojito si versa in un bicchiere succo di limone e un cucchiaino di zucchero. Si aggiunge mentuccia, si macera il gambo, non le foglie, in modo che il suo succo si mescoli bene col limone e lo zucchero. Si aggiungono due dita di rum bianco, si mescola il tutto e si mettono nel bicchiere due o tre cubetti di ghiaccio, si completa con acqua minerale e si adorna con un rametto di mentuccia. Verso il 1910 all’Avana, si comincia a parlare del mojito frullato. Più tardi, quando si inaugurano i bagni La Concha, sulla spiaggia di Marianao, il mojito si converte nel cocktail insegna dell’installazione. Hanno detto a chi scrive questo che nel bar c’erano due banconi. Uno di essi era esclusivo per il mojito, l’altro per tutto il resto. Da La Concha, il mojito salta all’hotel Florida, in Obispo e Cuba, dove se ne occupa un barman conosciuto come Maragato. Da lì, passa alla Bodeguita del Medio.
Precisamente al mojito de La Concha, si riferisce il lettore Bruno Emilio nel suo messaggio. Segnala che lì c’era un barman chiamato Rogelio che li elaborava in “modo esemplare” e aggiunge che i soci di altri club si recavano a La Concha per assaporarli. Arrivavano da club così esclusivi come  l’Havana, il Miramar Yacht Club eEl Casino Español, a passare un buon momento dvanti a un mojito in uno stabilimento balneare prevalentemente popolare, al quale si accedeva solo con pagare il biglietto d’ingresso. Anche nel Club Náutico, racconta Gabriel M. Valdés, si preparavano ugualmente eccellenti mojitos e non era raro che un gruppo di amici si giocasse ai dadi il pagamento di un giro. Salute e cin cin!
Carlos Villanueva dichiara che tanto il Dos Hermanos, nell’Avenida del Puerto come lo Sloppy, disponevano di camere perché le prostitute che “facevano la vita” in questi esercizi si incontrassero coi loro clienti. Aggiunge che quando si restaurò il bar, dopo essere rimasto chiuso per quasi cinque decadi, si commentò che nel suo sotterraneo funzionava una sala da gioco alla quale, per le ingenti somme delle scommesse, avevano accesso solo gli eletti. Ricorda di aver visto non pochi segni di proiettili incrostati nelle pareti. Non c’era chi testimoniasse se ci fossero stati, in quella sala, uno e vari scontri a fuoco. Poi si seppe, continua dicendo Villanueva che agli inizi della Rivoluzione, il luogo fu sede del comando di un battaglione delle Milizie e c’è da pensare che alcuni dei suoi componenti aggiustasse la sua mira con obbiettivi posti in quelle pareti.
Il mio corrispondente che ha in suo avere uno studio sui parcheggi dimenticati dell’Avana, dice che lo Sloppy aveva il suo, sotterraneo, nel luogo dove nella decade del 1990 si trovava la falegnameria e l’officina di manutenzione dell’hotel Plaza e oggi sono i sotterraneidell’ampliamento dell’hotel Parque Central.

Arriva la ricetta

Constantino Ribalaigua, il re dei barman cubani nonostante fosse catalano, aveva il cocktail Pepín Rivero come una delle sue creazioni migliori, assieme al Daiquirí e il Presidente, come si è già commentato da un paio di settimane. Rivero diresse El Diario de la Marina dalla morte di suo padre, nel 1919, fino alla suo prematuro decesso, il 1° aprile del 1944. Fu molto letta la colonna che pubblicò per anni col titolo di Impresiones.
La ricetta del cocktail che porta il suo nome è questa: Si metta del ghiaccio in una coppa di vetro e vi si versi 1,5 once di London Dry Gin, un’oncia di crema di cacao  bianco Kuyper e un’oncia di latte. Agitare gli ingredienti e versarli in un bicchiere freddo. Decorarlo con cerchio di cioccolato in polvere.

Traghetti

Il lettore Manuel Rodríguez González chiarisce nel suo messaggio che ha pubblicato diversi articoli sui traghetti ferroviari e di passeggeri e vuole, col suo messaggio allo scriba,, offrire alcune precisazioni sul tema. Segnala:
“Henry Flagler costruì la linea ferroviaria Florida-Key West (1905-1912), come parte del suo progetto di fare di quest’ultimo punto una gran base per la sua vicinanza con Cuba e col Canale di Panama, allora in costruzione. Key West era il porto di acque profonde più meridionale degli Stati Uniti. Il proposito iniziale era di trasportare, a bordo di traghetti, treni carichi di merci con destinazione l’Avana.
Il servizio cominciò nel gennaio del 1915 e si costruirono tre traghetti; l’SS Henry M. Flagler, l’SS Estrada Palma e l’SS Joseph R. Parrot. Ognuno di essi poteva trasportare 26 vagoni. La traversata tra Key West e l’Avana sarebbe durata sei ore.”
Rodríguez González ricorda che quella fu tutta una novità; qualcosa di inedito nel trasporto internazionale. Lo classifica come il precedente più immediato dell’attuale trasporto con container. I vagoni facevano la funzione di contenitori, solo che avevano le ruote e abbattevano i costi di trasporto e maniploazione dei carichi. Così se un treno merci partiva, diciamo da Chicago, mnontava sul traghetto a Key West, arrivava all’Avana e poteva continuare il viaggio fino a Santiago de Cuba o qualsiasi altro punto della geografia cubana, senza che il suo carico subisse alcuna manipolazione. Rodríguez González puntualizza nella sua e-mail: “Il trfaghetto si caricava in mezz’ora, mentre una nave normale ci impiegava da da tre a sei giorni a caricare lo stesso volume di merci. Da lì il vantaggio commerciale del sistema che ebbe totale accettazione degli imprenditori, comercianti e consegnatari”.
Aggiunge:
“Il treno Havana Special fu un’idea di Flagler, parallela ai treghetti ferroviari, ma cominciò prima, nel 1912. Il treno ci metteva 38 ore sulla rotta New York-Key West e lì, i passeggeri erano trasferiti a trasbordatori che attraversavano lo stretto della Florida, com l’SS Governor Cobb, l’SS Cuba e l’SS Miami. Secondo quello che ho investigato per anni, fin ora, non ci sono evidenze che i passeggeri attraversassero il mare a bordo dei vagoni, i traghetti erano disegnati solo per i vagoni merci”.
Il terminal di quei traghetti trasbordadori, dice  il mio corrispondente, era l’imboccatura dell’Arsenale,  adiacente ai moli che erano allora della Pan American – attuale La Coubre – e Ward Line – attuale Aracelio iglesias-. Da un lato del molo c’era l’imboccatura del traghetto. Si possono vedere ancora i resti della strada ferrata che attraversavano il corso verso la Stazione dei Treni, dove in uno spiazzo, si concentravano i vagoni che arrivavano dagli Stati Uniti e quelli che partivano. Dall’altra parte c’erano i citati trasbordadori dell’Havana Special. Questo molo fu l’attracco dell’SS Florida, l’unico che rimase in servizio fino alla messa in atto dell’embargo.
“Il viadotto ferroviario, in effetti, fu seriamente danneggiato dal ciclone del 1935. La base dei traghetti ferroviari si trasladò a Palm Beach e la durata del viaggio verso l’Avana era allora di 18 ore. Si costruirono due nuovi traghetti: il New Grand Haven, nel 1951 e il City of New Orleans, nel 1959. Trasportavano 56 vagoni ciascuno.
Vale la pena di menzionare che il traghetto City of Havana che da Key West trasportava passeggeri nelle loro automobili, continuò a usare il viadotto di Flagler ricostruito come autostrada nel 1938, l’attuale Overseas Highway. Questo traghetto di passeggeri, in servizio tra il 1956 e il 1960, era il più grande dell’area; gtrasportava 500 passeggeri e 125 automobili. Atraccava all’imbocco di Hacendados, nella rada di Atarés e risultò essere un successo commerciale come i traghetti ferroviari”, termina il suo messaggio Manuel Rodríguez González e lo scriba passa ad altro tema.

Cosa è successo di mio nonno?

Il lettore Ramón de Armas riferisce, nel suo messaggio che suo nonno, spagnolo giunto a Cuba attorno al 1881 con circa 18 anni d’età, non appare in nessun registro “anche se lavorò, creò una famiglia, si pensionò e ricevette la pensione che alla sua morte, godette mia nonna fino alla sua morte”.
Immagino che il registro a cui si riferisce il lettore sia quello degli stranieri. Chiede: “Cosa è successo con gli spagnoli residenti a Cuba dopo l’intervento nordamericano e successivamente alla costituzione della Repubblica? Furono obbligati a registrarsi come stranieri o gli venne concessa automaticamente la cittadinanza cubana? Se non si sono registrati quale fu, allora, il loro status?”.
La risposta che chi scrive può offrire adesso all’interessato, chissà non sia la più completa. Sul tema, lo scriba ha più dati di quelli che espone qua, ma si rifiutano di apparire in un archivio che diventa più caotico ogni giorno.
Secondo il censimento che il Governo di occupazione nordamericano fece sull’Isola nel 1899, risiedevano a Cuba 129.236 spagnoli di nascita. Una quantità significativa, se si tiene conto che il Paese aveva una popolazione totale di 1.527.797 abitanti.

Nel 1902, una legge della  recente proclamata Repubblica, dispose che tutti gli stranieri che lo sollecitassero si sarebbero considerati come cubani di nascita.Immagino che il nonno di de Armas si sia avvalso dei benefici di questa legge.


¡Salud y chinchín!

Ciro Bianchi Ross • digital@juventudrebelde.cu
20 de Febrero del 2016 21:35:22 CDT

Varios mensajes recibió el escribidor con relación a la página del 7 de febrero (Bares habaneros). Bruno Emilio Rea y Gabriel M. Valdés aluden al mojito, uno de los diez clásicos de la coctelería cubana, mientras que Aníbal García y Modesto Reyes Canto recuerdan detalles de interés acerca de algunos de los bares citados en la crónica mencionada, en especial Dos Hermanos y Sloppy Joe’s. Sobre este último establecimiento se extiende otro lector: Carlos Villanueva. Roberto Garaycoa y César O. Gómez López escriben para dar la receta del coctel Pepín Rivero, que yo no pude localizar y que, me dicen, aparece en el libro Cocteles cubanos; 1 100 recetas en el tiempo, de José Alfonso Castro, publicado con el sello de la Editorial Oriente. Otro lector, Manuel Rodríguez González, ofrece detalles interesantísimos sobre los ferry entre Cayo Hueso y La Habana. Vayamos por parte.
Decía Fernando G. Campoamor, historiador del ron y autor de ese libro delicioso que es El hijo alegre de la caña de azúcar, que el mojito era una derivación del draque o drake, un «compuesto» que hasta bien entrado el siglo XIX fue muy demandado en Las Antillas. Añadía Campoamor que lo inventó el corsario de ese nombre, Francis Drake, y se elaboraba con aguardiente. Tenía propiedades curativas. Al menos Ramón de Palma escribió en su novela El cólera en La Habana (1838):
«Yo me tomo todos los días a las once un draquecito y me va perfectamente». Para preparar el mojito se vierte en un vaso zumo de limón y una cucharadita de azúcar. Se añade yerba buena y se macera el tallo, no las hojas, a fin de que su jugo se mezcle bien con el limón y el azúcar. Se adiciona línea y media de ron blanco, se revuelve la mezcla y se ponen dos o tres cubitos de hielo en el vaso, que se completa con agua mineral y se adorna con una ramita de yerbabuena.
Sobre 1910 empieza a hablarse en La Habana del mojito batido. Más tarde, cuando se inaugura el balneario de La Concha, en la playa de Marianao, el mojito se convierte en el coctel insignia de la instalación. Han dicho a quien esto escribe que en el bar había dos mostradores. Uno de ellos, en exclusiva, para el mojito, y el otro para todo lo demás. De La Concha, el mojito salta al bar del hotel Florida, en Obispo y Cuba, donde lo asume un barman conocido como Maragato. De allí pasa a La Bodeguita del Medio.
Precisamente al mojito de La Concha se refiere el lector Bruno Emilio en su mensaje. Apunta que había allí un barman llamado Rogelio, que los elaboraba «de manera ejemplar», y precisa que socios de otros clubes acudían a La Concha a deleitarse con ellos. Llegaban desde clubes tan exclusivos como el Havana y el Miramar Yacht Club y el Casino Español, a pasar un buen rato en torno a un mojito en un balneario eminentemente popular, al que se accedía solo con abonar el importe del tique de entrada. En el Club Náutico, cuenta Gabriel M.
Valdés, se preparaban asimismo excelentes mojitos y no era raro que un grupo de amigos se jugara al cubilete el pago de la ronda. ¡Salud y chinchín!
Carlos Villanueva expresa que tanto Dos Hermanos, en la Avenida del Puerto, como el Sloppy disponían de habitaciones para que las prostitutas que «hacían la vida» en esas instalaciones se encontraran con los clientes. Añade que cuando se restauró el bar, luego de permanecer cerrado durante casi cinco décadas, se comentó que en su sótano funcionaba una sala de juegos a la que por el alto monto de las apuestas solo los escogidos tenían acceso. Recuerda haber visto allí no pocos plomos de balas incrustados en las paredes. No había quien atestiguara si ocurrieron en esa sala uno o varios encuentros a tiros.
Después se supo, sigue diciendo Villanueva, que en los inicios de la Revolución el lugar fue sede de la jefatura de un batallón de Milicias y es de pensar que algunos de sus componentes afinaran la puntería con objetivos colocados en aquellas paredes.
Mi corresponsal, que tiene en su haber un estudio sobre los parqueos olvidados de La Habana, dice que el Sloppy tenía el suyo, subterráneo, en el sitio donde en la década de 1990 se encontraba la carpintería y el departamento de mantenimiento del hotel Plaza, y hoy son los sótanos de la ampliación del hotel Parque Central.

Va la receta

Constantino Ribalaigua, el rey de los cantineros cubanos, aunque era catalán, tenía el coctel Pepín Rivero como una de sus mejores creaciones, junto al Daiquirí y el Presidente, como ya se comentó hace un par de semanas. Rivero dirigió el Diario de la Marina desde la muerte de su padre, en 1919, hasta su prematuro fallecimiento, el 1ro.
de abril de 1944. Muy leída fue la columna que durante años publicó bajo el título de Impresiones.
La receta del coctel que lleva su nombre es esta: Póngase hielo en una copa de vidrio y viértase en ella 1,5 onzas de London Dry Gin, una onza de Kuyper Crema de cacao blanco y una onza de leche. Agite los ingredientes y cuélelos en un vaso frío. Decórelo con una llanta de chocolate espolvoreado.

Ferrys

El lector Manuel Rodríguez González aclara en su mensaje que ha publicado varios artículos sobre los ferry ferroviario y de pasajeros, y quiere, con su mensaje al escribidor, ofrecer algunas precisiones sobre el tema. Señala:
«Henry Flagler construyó la línea ferroviaria Florida-Cayo Hueso
(1905-1912) como parte de su proyecto de hacer de ese último punto una gran base comercial por su cercanía con Cuba y el Canal de Panamá, en construcción entonces. Cayo Hueso era el puerto de aguas profundas más meridional de Estados Unidos. El propósito inicial era el de transportar, a bordo del ferry, trenes cargados de mercancías con destino a La Habana.
«El servicio comenzó en enero de 1915 y se construyeron tres ferry: el SS Henry M. Flagler, el SS Estrada Palma y el SS Joseph R. Parrot.
Cada uno de ellos podía transportar 26 vagones. La travesía entre Cayo Hueso y La Habana demoraría seis horas».
Recuerda Rodríguez González que aquello fue toda una novedad; algo inédito en la transportación internacional. Lo cataloga como el precedente más inmediato de la actual transportación containerizada.
Los vagones hacían la función de los contenedores, solo que poseían ruedas, y abarataban los costos de transporte y manipulación de los cargamentos. Así, un tren de mercancías salía, digamos, de Chicago, abordaba el ferry en Cayo Hueso, llegaba a La Habana y podía continuar viaje a Santiago de Cuba o a cualquier otro punto de la geografía cubana sin que su carga sufriera manipulación de ningún tipo.
Puntualiza Rodríguez González en su email: «El ferry se cargaba en media hora, mientras que un barco corriente demoraba entre tres y seis días en cargar el mismo volumen de mercancías. De ahí la ventaja comercial del sistema, que tuvo total aceptación por parte de empresarios, comerciantes y consignatarios».
Añade:
«El tren Havana Special fue una idea de Flagler paralela a los ferry ferroviarios, pero comenzó antes, en 1912. El tren demoraba 38 horas en la ruta Nueva York-Cayo Hueso y allí los pasajeros eran transferidos a trasbordadores que cruzaban el estrecho de la Florida, como el SS Governor Cobb, el SS Cuba y el SS Miami. Según lo que he investigado durante años hasta ahora, no hay evidencias de que los viajeros cruzaran el mar a bordo de los vagones, pues los ferry estaban diseñados solo para vagones de mercancías».
La terminal de aquellos ferry trasbordadores, dice mi corresponsal, era el emboque del Arsenal, adyacente a los muelles que eran entonces de la Pan American —actual La Coubre— y Ward Line —actual Aracelio Iglesias—. A un lado del espigón estaba el emboque del ferry. Aún pueden verse los restos de las líneas férreas que atravesaban la calzada hacia la Terminal de Trenes donde, en un patio, se concentraban los vagones que llegaban de Estados Unidos y los que partían. Del otro lado estaban los referidos trasbordadores del Havana Special. Ese muelle fue el atracadero del SS Florida, el único que quedó en servicio hasta la implantación del bloqueo.
«El viaducto ferroviario, en efecto, fue seriamente dañado por el ciclón de 1935. La base de los ferry ferroviarios se trasladó a Palm Beach y la duración del viaje hasta La Habana era entonces de 18 horas. Se construyeron dos nuevos ferry: el New Grand Haven, en 1951, y el City of New Orleáns, en 1959. Transportaban 56 vagones cada uno.
«Cabe mencionar que el ferry City of Havana, que desde Cayo Hueso transportaba viajeros en sus automóviles, siguió usando el antiguo viaducto de Flagler reconstruido como autopista en 1938, la actual Overseas Highway. Ese ferry de pasajeros, en servicio entre 1956 y 1960, era el mayor de toda el área pues transportaba 500 pasajeros y
125 automóviles. Atracaba en el emboque de Hacendados en la ensenada de Atarés y resultó un éxito comercial al igual que los ferry ferroviarios», finaliza su mensaje Manuel Rodríguez González, y el escribidor pasa a otro tema.

¿Qué pasó con mi abuelo?

El lector Ramón de Armas refiere en su mensaje que su abuelo, español llegado a Cuba alrededor de 1881 con unos 18 años de edad, no aparece en ningún registro «aun cuando trabajó, creó una familia, se jubiló y recibió pensión que, a su muerte, disfrutó mi abuela hasta su fallecimiento».
Imagino que el registro al que se refiere el lector sea el de extranjeros. Inquiere: «¿Qué sucedió con los españoles residentes en Cuba luego de la intervención norteamericana y posteriormente al constituirse la República? ¿Les fue obligatorio registrarse como extranjeros o les fue otorgada automáticamente la ciudadanía cubana?
¿Si no se registraron, cuál fue entonces su estatus?».
La respuesta que el que esto escribe puede ofrecer ahora al interesado, quizá no sea la más completa. Sobre el tema, el escribidor tiene más datos de los que ofrece aquí, pero se niegan a aparecer en un archivo que se caotiza por día.
Según el censo que el Gobierno de ocupación norteamericano acometió en la Isla en 1899, residían en Cuba 129 236 españoles de nacimiento. Una cantidad significativa si se toma en cuenta que el país tenía una población total de 1 572 797 habitantes.
En 1902, una ley de la recién proclamada República dispuso que todos los extranjeros que lo solicitaran se considerarían como cubanos de nacimiento. Imagino que el abuelo de De Armas se habrá acogido a los beneficios de esa ley.

Ciro Bianchi Ross



sabato 20 febbraio 2016

Obama: "Nuovo capitolo nelle relazioni bilaterali"

Fonte: El Nuevo herald:

CUBA

FEBRERO 20, 2016 8:50 AM
Obama: Visita a Cuba abre “nuevo capítulo” en relaciones bilaterales
Dijo que es la mejor manera de “promover los intereses y valores estadounidenses”
Agence France Presse

WASHINGTON 
El presidente Barack Obama dijo el sábado que su visita a la isla comunista de Cuba en marzo “abre un nuevo capítulo” en las relaciones bilaterales y es la mejor manera de “promover los intereses y valores estadounidenses” y ayudar al pueblo cubano.
“Buenos Días, a todo el mundo. Esta semana, lo hemos anunciado oficialmente, voy a Cuba”, declaró el presidente estadounidense en su alocución radial semanal.
La visita prevista para el 21 y el 22 de febrero reviste carácter histórico, pues el último presidente de Estados Unidos en visitar Cuba durante su mandato fue Calvin Coolidge, en 1928.
El viaje apunta a “comenzar un nuevo capítulo en nuestro relacionamiento con el pueblo de Cuba”, dijo Obama.
“Creo que la mejor manera de promover los intereses y valores estadounidenses, y la mejor manera de ayudar al pueblo cubano a mejorar su vida, es a través del compromiso, mediante la normalización de las relaciones entre nuestros gobiernos y el aumento de los contactos entre nuestros pueblos”, consideró el mandatario.
De todas formas, Obama destacó que “el cambio no vendrá a Cuba del día a la noche”, ya que si la isla “se abre más, significarán más oportunidades y recursos para los cubanos de a pie”.
Desde que llegó a la presidencia, Obama ha argumentado que el compromiso haría más por cambiar a Cuba que medio siglo de embargos y aislamiento impuesto por anteriores gobiernos.
En diciembre de 2014, Obama anunció que había participado con el gobernante Raúl Castro de conversaciones secretas para un acercamiento. Las relaciones diplomáticas se restablecieron formalmente en julio de 2015.


Dizionario marino per lupi di terra

ALBERARE: riforestare

venerdì 19 febbraio 2016

Gli stivali di Serrat, di Amaury Pérez Vidal

Correva il 1973. Il cantautore catalano Joan Manuel Serrat si presentò a Cuba per la prima volta. Per tre serate consecutive , in uno stracolmo Amadeo Roldán, ci regalò le sue magnifiche canzoni. All’epoca , Joan Manuel, godeva dei suoi superbi 29 anni e offriva uno spettacolo elegante, intenso, con musicisti accompagnanti vestiti con smoking, mentre sfoggiava ad ogni funzione camice di seta rosa pallido, pantaloni di velluto rosso vino, cinture d’argento e ottone, stralucidi stivaletti di capretto nero. Portava i capelli fino alle spalle e i suoi fans, eravamo in tanti, impazzivamo col suo concerto dalle luci giuste, suono perfetto e dialoghi poetici perché veniva a dimostrarci, o almeno a me, che per comporre e intonare quelle incredibili e intelligenti stornellate non era necessario convocare la trascuratezza e la solennità.
In quel tempo io transitavo per i diciannove e ottenni gli ingressi per i concerti tramite i miei genitori. Col passare delle ore e andando verso il teatro, lo ricordo chiaramente, l’ansia per sentirlo in diretta si faceva strada.
Alcuni cantautori cubani organizzarono, un paio di giorni prima del suo debutto avanero, un piccolo incontro con lui nella Scuola Nazionale d’Arte al quale non venni invitato. In certa maniera mi rallegrai perché risultò non essere troppo divertente, come più tardi mi commentarono sottovoce. Allora non lo conobbi personalmente.
Nel 1974 tornò. Il cantautore Carlos Puebla mi portò al suo camerino, nelle ore precedenti il suo primo concerto della stagione, per presentarmelo. Giuro che non glie lo chiesi, ma accettai co  molto piacere l’invito. In quegli esordi io avevo inciso solo un paio di temi e mi sentivo come una formica daltonica in un circo di elefanti rotanti tra loro due. Ricordo Serrat sorridente lucidando i suoi stivali con un aggeggio che non avevo mai visto in vita mia; un vasetto di plastica con la spugna sulla punta che nello stringere rilasciava un getto di colore scuro che lavava e asciugava la pelle quasi all’unisono. E dov’è la latta di lucido? Mi chiesi sconcertato guardandomi intorno di sott’occhio.
Con il primo scambio di occhiate simpatizzammo. Fu amabile con me si comportò da curioso e sollecito. Rimasì lì perturbato, timido, economizzai le parole, balbettando, con la mente confusa, Juan Manuel inaspettatamente mi disse: “Cosa fai dopo il concerto? Perché se non hai niente di meglio da fare, ti invito a cenare in albergo e chiacchieriamo un pochino“. Per poco svengo! Le canzoni di Serrat e il suo fare da galante mediterraneo, facevano parte del mio selezionato corredo sonoro e sentimentale da molto tempo, la prospettiva di una conversazione con lui, a tu per tu, mi avvicinò a un collasso nervoso. “Aspettami sul palco alla fine e ce ne andiamo assieme”, aggiunse.
Andammo all’hotel Habana Libre, luogo dove si ospitava, in una Chevrolet ’59 di dimensioni imponenti. L’Habana Libre si trova nel Vedado, L tra 23 e 25, per essere esatti. Io allora vivevo con mia madre e i miei fratelli in 25 e B, pertanto casa mia era a sette isolati di distanza dal medesimo. Chiese di cenare in camera! Un baccanale di sapori sconosciuti o dimenticati! Non ero mai entrato all’Habana Libre, così fu un’esperienza triplamente shoccante e soddisfacente: Serrat, l’hotel e la mangiata con whisky compreso. Per un giovane che conosceva solo la grappa Coronilla, quello etilico fu un dettaglio significativo.
Avemmo una lunga, amena e distesa conversazione che siglò la nostra amicizia fino a tutt’oggi. Prima di partire e quasi verso l’alba, mi volle fare un regalo che all’inizio rifiutai: una delle sue paia di stivali! Non volevo accettarli, ebbene morivo dalla vergogna. “Provali e se ti vanno bene sono tuoi”. Insistette e me li porse.
Dasiderai di mettermeli. Mi sedetti, vergognoso, alle sue spalle nel sofà della suite perché volli nascondere ai suoi occhi, come se non le avesse viste prima, le mie sporche e consunte scarpe da tennis. Fu un momento perfetto, drammatico, di intensità incalcolabile, ma..io porto l’11 e Serrat il 7 e mezzo! Nonostante tutto pensai alle sorellastre di Cenerentola, ho sempre avuto una certa simpatia per loro e non mi spiego come misi, come si dice popolarmente, l’Avana in Guanabacoa! A Juanito dissi che mi andavano “a meraviglia”, mentre i miei piedi si suicidavano perdendo forma col passare dei secondi. Prima che notasse la mia agonia, lo salutai con un abbraccio e me ne andai con la miglior andatura possibile, date le circostanze, modellando al suolo gli stivaletti di capretto nero di Joan Manuel.
Una volta in strada, tentando di burlare il pavimento, sentii nelle nocche e all’alluce un ardore crescente, come preludio, poi un dolore insopportabile e in pochi istanti camminavo già zoppicando e a passo di tartaruga cercando di aggiustare l’andatura con estrema cautela. Alla fine giunsi al nostro appartamento e bussai alla porta; mi aprì mia madre che vedendo la faccia deformata, mi domandò allarmata: “Amaurito, cos’hai, figlio mio?”. Per tutta risposta le indicai gli stivali. “Per Dio, a chi li hai rubati?”, fu la sua laconica domanda. “I tuoi piedi sembrano quelli di una concubina giapponese, togliamoli” – replicò commossa – “poi mi dirai da dove vengono”.
Quando, alla fine, mi liberò da quella tortura in pelle, le mie estremità erano tumefatte, rotte, con vesciche, sanguinanti. Evitai di raccontarle i dettagli dell’insolito acquisto e tardai settimane per tornare a camminare normalmente.

Mai più volli, né potei, mettermi gli stivali, ma li conservo ancora laceri ed ubriachi di muffa, come ricordo tangibile di quella notte immemorabile quando il grande Joan Manuel Serrat e io dividemmo affetto, generosità...e calzature!



Las botas de Serrat

Publicado en: Crónicas de Amaury
En este artículo: Amaury Pérez, Cuba, Cultura, Joan Manuel Serrat, Música
5 diciembre 2015 | 72

Corría 1973. El cantautor catalán Joan Manuel Serrat se presentó en Cuba por primera vez. Durante tres noches consecutivas, en un colmado teatro Amadeo Roldán, nos regaló sus magníficas canciones. A la sazón, Joan Manuel gozaba de unos soberbios 29 años, y ofrecía un espectáculo elegante, intenso, con músicos acompañantes vestidos de esmoquin, mientras estrenaba en cada función camisas de seda rosa pálido, pantalones de terciopelo rojo vino, cintos de plata y charol, y relucientes botines de cabritilla negra. Llevaba el cabello por los hombros y sus fanáticos, que éramos muchos, nos volvimos locos con su concierto de luces precisas, sonido perfecto y poéticos diálogos porque nos venía a demostrar, o al menos a mí, que para componer y entonar aquellas increíbles e inteligentes tonadas no era necesario convocar el desaliño y la solemnidad.
Por esa época yo transitaba los diecinueve, y conseguí las entradas para los conciertos a través de mis padres. Con el paso de las horas y de camino al teatro, lo recuerdo claramente, la ansiedad por escucharlo en directo se hacia destino.
Algunos cantautores cubanos organizaron, un par de días antes de su debut habanero, un pequeño encuentro con él en la Escuela Nacional de Arte al que no fui convidado. En cierto modo me alegré porque no resultó muy ameno como más tarde me comentaron bajito. No lo conocí personalmente entonces.
En 1974 regresó. El cantautor Carlos Puebla me llevó a su camerino en las horas previas a su primer concierto de la temporada para presentármelo. Juro que no se lo pedí, pero acepté gustosísimo la invitación. Por aquellos abriles yo apenas había grabado un par de temas y me sentía entre ambos como una hormiga daltónica en un circo de tornasolados elefantes. Recuerdo a Serrat sonriente lustrando sus botas con un artefacto que no había visto en la vida; un pomo plástico con una esponja en la punta que al apretarse soltaba un chorro de tinta oscura que lavaba y secaba la piel casi al unísono. ¿Y dónde estará la lata de betún?, me pregunté desconcertado hurgando el entorno de soslayo.
Con el primer intercambio de miradas hicimos química. Fue amable conmigo y se comportó curioso y solícito. Permanecí allí turbado, tímido, y economicé las palabras, tartamudo, con la mente confusa. Joan Manuel, inesperadamente, me soltó: “¿Qué que vas a hacer después del concierto?, porque si no tienes nada mejor que te ocupe, te invito a cenar al hotel y conversamos un rato”. ¡Por poco me desmayo! Las canciones de Serrat, y su talante de galán mediterráneo, formaban parte de mi selecto equipaje sonoro y sentimental desde hacía mucho, la perspectiva de una plática con él, de tú a tú, me acercó al colapso nervioso. “Espérame en el escenario al final y nos vamos juntos”, agregó.
Nos fuimos al hotel Habana Libre, lugar donde se hospedaba, en un Chevrolet 59 de imponente tamaño. El Habana Libre está en El Vedado, L entre 23 y 25 para ser preciso. Yo, por entonces vivía con mi madre y mis hermanos en 25 y B, por lo tanto mi casa estaba a siete cuadras de distancia del mismo. Pidió de cenar en la habitación. ¡Una bacanal de sabores desconocidos u olvidados! Jamás había entrado al Habana Libre, así que fue una experiencia triplemente impactante y satisfactoria: Serrat, el hotel y la comelata con whiskey incluido. Para un joven que solo conocía el aguardiente Coronilla, el etílico detalle fue significativo.
Tuvimos una larga, amena y distendida charla que selló nuestra amistad hasta el día de hoy. Antes de partir, ya bien entrada la madrugada, me quiso hacer un regalo que en principio rechacé: ¡Uno de sus pares de botas! No quería aceptarlas pues me moría de vergüenza. “¡Pruébatelas, y si te sirven son tuyas!”, insistió y me las alcanzó.
Deseé ponérmelas. Me senté avergonzado, de espaldas a él, en el sofá de su suite porque pretendí ocultar ante sus ojos, como si no los hubiera visto antes, mis sucios y raídos tenis de campaña. Fue un momento perfecto, dramático, de incalculable intensidad, pero ¡Yo calzo el 11 y Serrat el 7 ymedio! Así y todo pensé en las hermanastras de Cenicienta, siempre sentí por ellas cierto cariño, y no me explico como metí, como se dice popularmente, ¡La Habana en Guanabacoa!. A Juanito le dije que me quedaban “pintadas”, mientras mis pies se suicidaban perdiendo la forma con los segundos. Antes de que notara mi agonía, lo despedí con un abrazo, y partí, con el mejor talante posible dadas las circunstancias, amoldando al suelo las botas de cabritilla negra de Joan Manuel.
Una vez en la calle, intentando burlar el pavimento, sentí en los juanetes y el dedo gordo un ardor naciente, primigenio, un insoportable dolor después, y en instantes, ya caminaba renqueando a paso de tortuga intentando ajustar la marcha con extremo cuidado. Al fin llegué a nuestro apartamento y llamé a la puerta; me abrió mi madre que, al advertir mi rostro desencajado, me preguntó alarmada: “¿Amaurito, qué te pasa, mi hijo?”. Por toda respuesta le señalé las botas. “¡Por Dios!: ¿A quién se las robaste?”, fue su lacónica pregunta. “Tus pies parecen los de una concubina japonesa, vamos a quitártelas” —replicó conmovida—, “ya me dirás después de donde salieron”.
Cuando por fin me liberó de aquella tortura peletera, mis extremidades estaban entumecidas, rotas, ampolladas, sangrantes. Evité argumentarle los pormenores de la insólita adquisición, y tardé semanas en volver a caminar con normalidad.
Nunca más quise, ni pude, ponerme las botas, pero aún las conservo, cuarteadas y ebrias de moho, como tangible recuerdo de aquella noche memorable donde el gran Joan Manuel Serrat y yo compartimos afecto, generosidad… ¡Y calzado!